El derecho a un ambiente sano es el que asegura a todas las personas la posibilidad de vivir en un entorno ecológicamente equilibrado que les permita su sano desarrollo físico y psicológico así como su desempeño normal y desarrollo integral en el medio social.
El Estado y la sociedad están obligados a proteger el medio ambiente y fomentar dicha protección en el ámbito nacional e internacional. Es igualmente deber del Estado restaurar el medio ambiente por todos los medios en el ámbito de su competencia, reglamentar su uso sostenible y sancionar todo aquello que contribuya a su deterioro.
El hombre y la tierra: El medio ambiente que nos rodea nos provee nuestro sustento material y hace posible nuestro desarrollo intelectual, moral, social y espiritual. A lo largo de los siglos y gracias a la evolución de las ciencias y tecnología, los miembros de la raza humana hemos ido transformando nuestro entorno en aras de nuestra supervivencia y bienestar. Así pues, somos artífices de nuestro ambiente, pero también obra de él, de manera que todo lo que hagamos a su favor o en su contra se volverá a favor o en contra de nosotros mismos.
Los recursos naturales: son todos los elementos de la naturaleza gracias a cuyo aprovechamiento podemos satisfacer nuestras necesidades básicas y sin las cuales nuestra vida sería imposible. Se clasifican en:
· Renovables: las que se pueden renovar en períodos relativamente cortos, como el agua, el aire, la energía solar, los vientos, el suelo, la flora y la fauna.
· Los no renovables: los que necesitan de miles de millones de años para renovarse como el petróleo, el gas natural, el carbón, los cristales, la sal y todos los metales y minerales.
VIDA DE CALIDAD
La calidad de nuestra vida está íntimamente ligada al ambiente que nos rodea. Podremos llevar una vida sana, apacible y de calidad cuando nuestro entorno es sano y ecológicamente equilibrado y nos permite:
· Respirar aire puro y tomar agua potable.
· Consumir alimentos nutritivos e inocuos.
· Protegernos de los ruidos que sobrepasan el límite de decibeles soportables e inocuos.
· Mantenernos alejados y protegidos de la contaminación química y radioactiva.
· Disfrutar de paisajes naturales, conservados y limpios.
· Controlar el exceso de radiaciones electromagnéticas que puedan afectar nuestra salud.
DEFENSORES DEL MEDIO AMBIENTE
· Dar lo mejor de sí en la casa, el colegio, el trabajo y demás escenarios en que transcurre su vida.
· No tirar basura en la calle, ni por la ventana de los autos, ni los ríos y quebradas.
· No desperdiciar la energía eléctrica.
· Ahorrar agua.
· Implementar en sus empresas e industrias los reglamentos ambientales, sin trampas, ni omisiones.
Información Suministrada por: Fascículos de la Prensa.